jueves, 29 de septiembre de 2016

25 Andamios

Hace 25 años estudiaba Psicologia en la Facultad de Córdoba y en mis tiempos libres entre peñas, bailes y recitales de rock me iba todos los fines de semana a Cerro Colorado, a la biblioteca de Don Ata; y entre una cosa y otra empecé a armar viajes y llevar artistas. En uno de esos viajes conocí a Nanzi Tortone y sin querer queriendo hice mi primera gacetilla, le hice copias e hice mis primeras prensas. 4 años Después se me ocurre llamar de una cabina pública a Daniel Toro y el Cuchi Leguizamón para hacerles un homenaje. Sergio Castro hizo la locución y actuaron Los Copla, Pablo Lozano y otros artistas. Perdimos como en la guerra pero seguimos. Luego Suma Paz y así siempre buscando la raíz de la cuestión si iba a estar en este medio debía aprender. Para esa altura ya estaba estudiando periodismo y folklorologia. Hoy 28 de septiembre cumplo 25 años de esta hermosa profesión que se llama #Prensa. Una vez mi hijo me preguntó: "'cómo la gente te llama si no tenes un cartel en la puerta que diga Doctor o Doctora?. Y le dije que "las agentes de prensa no tenemos descanso, ni título, ni jubilación , ni sueldo fijo. Lo nuestro es solo recomendación" , En el medio de la agente, hubo conductora de festivales de pueblo, de radio, columnista, periodista gráfica de varios medios y hasta conductora de televisión; pero nada de eso me apasiona más como ser el nexo entre el artista y los periodistas y su público. Estar en la cocina, conocer los pilares, las nuevas voces.
Listo! Lo dije! Quería ignorar el día que me emociona. Me emociona saber con toda la gente que trabajé que vi partir y también las que vi ser reconocida o que se murió olvidada. En fin... la sra de al lado puso a Sandro y se escucha "la vida sigue igual" y sigue,.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Ariel, el dueño de la noche en que se acostaba para hacer canciones



Las mujeres que eran fanáticas de Daniel Toro subían al rastrojero rojo y las que eran seguidoras de Hernán Figueroa Reyes a la camioneta verde. La niña, recién llegada del campo santiagueño, miraba alucinada las luces de los autos en la noche y como su mamá se iba al festival. En el rastrojero rojo alguien puso música y se escuchó campesino, dueño de mirar la noche en que nos acostamos para hacer los hijos, campesino, cuando tenga la tierra le pondré la luna en el bolsillo y saldré a pasear con los árboles y el silencio y los hombres y las mujeres conmigo”.  No pasó mucho tiempo para que alguien cuente en su casa que entraron los militares a una peña, Tonos y Toneles, mientras cantaban Los Trovadores  y no quisieron interrumpir la versión de “Para ir a buscarte” (porque parece que al milico le gustaba la canción) y cuando terminó el recital todos adentro de un camión . Claro! Qué era eso de en tiempos verdes cantar “he vestido de rojo mi guitarra”?. Los años pasaron y la adolescente se hizo amiga de Carlos, un boliviano que cantaba siempre para su cumple “El antigal ” pero recién cuando las hojas del almanaque se encargaron de arrancar los primeros años de los 90, ella pudo conocer al autor de estos tres temas que escuchó sin saber de quien eran: tres puñaladas de papel caídas de la “zamba de un ángel” y de algún planeta. De cuál habrá sido? Un septiembre sangriento se lo llevó pero en la voz de alguien siempre vuelve. Alguien lo canta 10 noches seguidas en el Luna Park, alguien cuelga una guitarra con la letra de una canción en un boliche en el Chaco y una mujer mapuche mira el cielo y canta con su cultrún el antigal. El poeta le regalo libros autografiados a la niña,  en la obviedad de una noche de guitarreadas y anécdotas pero él nunca se enteró lo grande que puede ser alguien para estar en la memoria anónima y también en el mismo olvido de los que algún día escucharon la canción y les pareció subversiva. Que se clonen poetas subversivos, anotadores de canciones con fundamento lunatico y nos sigan regando de palabras tan aladas. Alguien me vuelve a decir que Ariel Petrocelli nació en Salta, insisto, vino de otro planeta.