jueves, 19 de octubre de 2017

soles abandonados

La realidad siempre es más fuerte que las palabras que la expresan. El recuerdo, que no es lo mismo que la nostalgia, te empuja a pasar nuevamente por esos callejones de la herida; aquello que te ha tocado vivir. Como el que pasó hambre, y sabe que el hambre no es el apetito, el hambre es tener miedo a no volver a comer. El hambre es que que te den un pedazo de pan y no te hagan parte de ese pan, porque cuando la gente te da lo que le sobra no te mira a los ojos, el que comparte si. Seguimos siendo esto que creemos que somos, una trampa existencial, poseídos por lo que creíamos poseer ayer .Y, a pesar de todo, de querer seguir siendo. O, lo que es peor, de querer seguir soñándonos, afuera hay millones de soles abandonados antes de ser develados.
Vamos viejo y arañado corazón, a tocar más fondo urgente, que la eternidad se acaba. S.M.

Hoy vengo de enterrar mi ojo derecho
mi corazón, mi amor y la palabra. 

Hoy he puesto mi cuerpo a secar en la y se me va la sangre en cada esquina
y estoy harto de hallar mi alma en este sitio.
Hoy me veo la luz del otro lado
y hasta mi sombra se ha soltado
a vivir su propia libertad.
¿Serías tan amable de decirme
si estoy vivo?
(José Augusto Moreno) 

domingo, 3 de septiembre de 2017

El artesano de palabras


Estaba en Jujuy visitando a su amigo Héctor Tizón cuando se enteró de la muerte de "El Sabalero" y me llamó, si me llamó para preguntarme si era cierto. Él que era la verdad en dos patas se negaba a insensibilizarse frente dolor, el ajeno. Al propio lo llevaba con una risa, porque decía si “el desarrollo que desarrolla la desigualdad”, “la riqueza que se nutre de la pobreza” “el dolor se dice callando” no hay que “subestimarlo haciendo tanto escándalo por tonterías” mientras siempre hay gente que está peor. Había gente que no lo quería, recuerdo a un director de Biblioteca marcharse antes que comience su charla y decirme en una esquina: “No me gusta como escribe” En la charla solo estábamos los fanáticos y al ver mi preocupación me dijo “ vete tu también, o te vas a agarrar una peste” A los años la fama le llegó, y en vez de dar una charla nueva dio la misma aludiendo “Los que la otra vez no les gustó lo que dije, hoy capaz tengan que aguantarme y algo le llega..” sonriéndose con los labios como venas, inclinándose con su mano a la izquierda.  Hubiese sido el primero, al primer día de la desaparición de Santiago Maldonado,  en salir a reclamar su presencia. O no te acordas de esa vez en Mendoza en una marcha con Manu Chao y otra vez con Pérez Esquivel en Buenos Aires? No puedo contar las veces que me lo cruce, a decir verdad era un uruguayo casi argentino, tanto que Helena fue su amor tucumano hasta el último suspiro, la musa inspiradora que todas las mañanas en el desayuno le contaba sus sueños “raros” que algunos nacían de su pluma cuentos. Una vez por minutos me lo cruce en Isla Negra, era su deseo conocer antes de partir y andaba con Joan Jara recorriendo la casa de su admirado Neruda. Otro año paso por Tilcara. No había lugar de las entrañas de América morena que él no hubiese caminado por eso lo amo. Lo amo también por de lo que conocía hacía. Habla del "Che" como "El nacedor", para mi el era “el hacedor” el que como Yupanqui llevaba lo que le dictaban los hombres en forma de canciones. Hablando de un folklorista ¿te acordás de esa vez que estuvo en Radio Nacional? Y no fue ningún artista a verlo? .- Cuando hoy en dia me hablan de que Galeano era muy reconocido, me rio, Galeano como Gelman, fue uno de los escritores más ninguneados, más desaprovechados en esta tierra. Como me dijo alguien: “Queda muy lindo nombrarlo, como a tantos artistas y escritores, pero nadie lo ha leído”. En un mail me dijo “No te preocupes ¡sobreviviremos, aunque nos cueste la vida! abrazos, edu” Tan humilde era que jamás ponía su nombre en mayúscula. Los que lo conocieron lo saben. El tiempo pasó y muy poco me importa hablar de los que no te valoraron, prefiero hablar con mi hijo de 20 años, que cada vez que charlamos me pide un nuevo libro tuyo para leerte, o alguna amiga.- La vida no está tejida de reconcores dijiste en esa charla de la pobreza en “Haiti” y hablaste de cómo la gente en la calle hacía artesanías de hierros viejos y basura que encontraba en la calle, y recalcaste “ y trabajaba cantando”

Foto: Eduardo Fisicaro (Año 2010) 




jueves, 20 de julio de 2017

Lujan

No sirvo para el noble oficio de poeta, de escribir relatos en cuentos edulcorados. No es que no tenga cosas dulces, las tengo colgadas con broches de madera en el mapa de mi vida. Pero es tan sinuoso ese camino: estrecho, a veces trayectos malhumorados, ripio, con curvas y los recuerdos dulces son frágiles como un niño y carezco de conductor. Tendría que contratar un co piloto por lo menos o  desintegrarme como aquella tarde que se mezclaron los dos, el del dolor y el de la miel en nuestro adiós. Estaba alcoholizada y eran las 15hs. La reté por el título de una canción  y ella en un llanto infantil se golpeó la cabeza y me dijo a los gritos “¡¡¡siempre me veo en esa calle abandonada y con barro donde me encontraron!!!”. De esa cosa llamada madre que la abandonó nunca supo nada  y yo menos de Lujan desde que se casó con alguien con muchas tarjetas y cuentas y algo mayor para ir a vivir a mansión cerca del mar en Europa. Siempre se ahogaba en vino, hace poco me enteré de alguien que le contó y a su vez le contó ese otro alguien de que parece que "se ahogó en ese lugar del mundo". Hace días apareció una niña en una bolsa de consorcio de Villa libertador de Córdoba y mellizos en Jujuy abandonados. Pienso en Luján y su sonrisa trunca, en la amistad desvelada a trompadas y arrinconada de a ratos con cosquillas de niñas; pienso y me sumergo en los pensamientos abandonados como seguramente habrá quedado esa botella en el mar; lo único que que me amiga Lujan abandonó, antes que la vida la abandoné toda, como en una bolsa de consorcio. 


“Desandamos tantas veces el camino andado,
El perdió su fe y a veces nos telefoneamos
Ya no tiene gracia nuestra verborrágia
Yo sigo montando sobre el mismo río
El vendió sus sueños y acortó caminos
Mas les puedo asegurar que no tuve nunca más un amigo igual..”  Victor Heredia

martes, 13 de junio de 2017

El detrás Del Día del Escritor

De chica estuve vinculada a su casa, al pie de este Cerro Romero en Villa María de Río Seco. De adolescente leí “Romances del Río Seco” y me enamoré de los versos de amor que hablan del caudillo entrerriano y la odisea que pasó su amada para estar cerca de él. Más tarde supe que gracias a ese libro Atahualpa Yupanqui se había acercado a Cerro Colorado y Horacio Quiroga a las Ruinas Jesuiticas en Misiones. También me gustó que me cuenten la anécdota de que cuando Borges fue a Cosquín y el cuidador de su casa museo se acercó y  le dijo que venía de Río Seco. En el acto el escritor porteño le recitó de memoria los primeros versos de “romances”.
Cuando voy a Santiago, o al norte cordobés, nunca dejo de visitar este mágico pueblo, muy cerca de Villa del Totoral donde está la casa que fuese soñada por Pablo Neruda y a la que Pablo le dedicara tres Odas “Oda al albañil” “Oda a la luna cordobesa” y otra tercera Oda que no recuerdo… En esa casa se reunieron personalidades como el mismo Yupanqui , Rafael Alberti, entre otros escritores que huían del terrorismo y la censura.

Volviendo al tema de Villa María del Río Seco y a Leopoldo Lugones, que por él se celebra hoy el Día del Escritor, no me quiero olvidar que su hijo fue el que trajo la picana eléctrica a nuestro país y que Leopoldo estaba escribiendo “yo soy Roca” cuando se suicidó en Tigre. Sus cenizas fueron esparcidas en este cerro, uno de los lugares en el mundo donde soñé casarme,  y donde a metros paradójicamente asesinaron al caudillo entrerriano Francisco Ramirez. No hay un solo país inocente en el mundo, no hay una sola cultura inocente en el mundo, dijo el escritor panameño Carlos Fuentes en una charla en la Feria del libro. Yo agregaría que no hay una sola cultura profunda y continua que no haya sido interrumpida por las miserias humanas, y los versos, escritos y poemas son como flores que crecen en el lodo. El pueblo es parte del tramo del Camino Real que unía a la ciudad de Córdoba de la Nueva Andalucía con las regiones mineras del Alto Perú, esa es la parte colonial y pintoresca, como los versos pintorescos y coloquiales de Leopoldo, pero la verdad es que le ardía la memoria y ya cenizas lo llevaron al abismo de ver solo respuestas negras. Hoy es el día del escritor y quiero saludar a todos, los saben de estos bemoles de la historia y sus contradicciones y aún así pueden separan el lodo del arcoíris, porque los mortales no nos basta una vida y necesitamos zambullirnos en otras para completar la nuestra de retazos que hacen más barroca la nuestra. Para terminar estos recuerdos como hilachas del viento, sueltos y al estilo don Ata,  otro de los datos del destino que no dice que todo es un circulo que nos da respiración boca a boca y nos salva o nos asfixia es que la hija mujer de Leopoldo, Piri Lugones, fue periodista y escritora de izquierda torturada con la picana que trajo su hermano , el hijo mayor de Lugones, y conforma la lista de los desaparecidos (además ser por un tiempo la pareja de Rodolfo Walsh). En fin.. por Leopoldo se celebra el día y necesitaba contar esto. Un día como el de hoy también nació otro gran escritor: Augusto Roa Bastos. Leer al paraguayo Roa es también un viaje encantado, es como entrar al corazón de la guarania o recordar mi lectura de “Romances del río seco” cuando no sabía lo que había en la trastienda del hombre que la escribió.



domingo, 14 de mayo de 2017

El que siempre esta naciendo y la música.

Arenales y Uriburu, Barrio de Recoleta (Entre el 2 enero de 1947 y 7 de julio de 1952)
Un joven mira el cielo y sueña un sueño en el que quepan muchos. Deja al costado el libro de Vallejo "Los Heraldos Negros", justo en la parte que dice "He soñado una fuga. Una para siempre” del poema Medialuz. Se relaja, anuda sus dedos detrás de la nuca, mientras en México Juan Rulfo escribe Pedro Paramo (que publicará en el 55), ciudad de Pedro y Juan que tanto andaría este joven. Si bien la escritura lo inquieta, consigue ir más allá de lo que le cuentan en un papel y a través de relatos a caballo entre la historia traspirada y donada a cielo abierto que le contaron y la que el esta escalando viaja a Salta en una vieja motocicleta en busca de un sabio anarquista que llaman Juan Riera, el mismo al que luego le cantara el Cuchi Leguizamón y Manuel Castilla ("Zamba de Juan Panadero"). Riera le regala un sombrero vasco que acompañará por siempre incluso al soldadito boliviano que fingió morir con machete en mano.  Este joven de la calle Uriburu no sería ni escritor y mucho menos folklorista, pero al igual que Don Ata el decía: "denme hombres, no quiero paisajes, el paisaje viene con ellos". Años más tarde el hombre de Pergamino llamado Yupanqui  le cantaría esa canción que dice "Nada más, el que tenga alguna duda que se lo pregunté al Che, el que muere para volver a nacer" Dicen que alguna vez cantó "Zamba para no morir" de Lima Quintana (por eso debe ser que en Potosi, Bolivia, la que escribe compró un cassette que tenía la zamba donde dice "autor Ernesto Guevara). Ironías de la vida, moría cerca del lugar donde se vendía el cassette y el Sub Comandante Marcos años después grabó para un "Charanguisto" un relato. El Che también vivió en Misiones y conoció a Ramón Ayala en Cuba, le hablo de que cantaba "El cosechero" y de que esos primeros pasos en la selva lo ayudaron a saber apalear el camino y no cortarlo. No hay fotos con Ayala ni con nadie de la música, pero la música, que según dicen desafinaba bastante, es la que despuntaba mientras sobre un árbol planeaba la lucha diaria. Con la música a otra parte y cambiando de tema decimos que este joven, que nació un 14 de mayo, según numerosas fuentes que lo contarían años después de su muerte (entre ellos su propia madre expresado a la biógrafa Julia Constenla) Un joven que decía "si no hay café para todos no hay para nadie", que se "arreglaba el cabello, pero antes el corazón" mientras subía ese escalón alto que consideraba era ser revolucionario. EL soñaba que el futuro sería hermoso y nuestro "solo si somos capaces de unirnos y si el presente es de lucha". EL decía que la revolución se lleva en el alma y no en la boca, y que había que sentir honda la injusticia; mientras pensaba que las personas solían morir, pero no sus ideas. El decía "no se vive celebrando victorias sino superando derrotas" el mismo que encaró a Eduardo Galeano de muy mal humor mientras jugaba al beisbol. El escritor uruguayo lo trato de traidor por jugar un deporte yanqui y el Che le contesto "Aparentemente sus venas abiertas culturales y deportivas están cerradas.. El último que me acusó de traidor no está con vida". El Che hablaba de morir de pie y no arrodillado, el mismo Che que tenemos que salvar de ser un Dios, que corra y corra el aparecido.
Silencio! él está naciendo sietemesino y en Rosario Che 

Historia de su fecha de nacimieno extraido del Diario Página 12

"La escritora Julia Constenla planeaba escribir un libro sobre la vida del Che Guevara y buscó su carta natal; la fecha decía 14 de junio y no coincidía demasiado con las características de un geminiano. El Che era obstinado, obsesivo por el trabajo, lector voraz, machista, testarudo, amante de las artes audiovisuales, los viajes y también de los deportes de todo tipo.
Entonces Julia le dijo a su madre Celia de la Serna en la primera entrevista: “Acá hay dos posibilidades; o la astróloga es una chanta o tu hijo no es lo que parece.” Y Celia respondió: “Existe una tercera posibilidad: me casé embarazada.. Ernesto nació el 14 de mayo"


miércoles, 5 de abril de 2017

Las huellas de Fleury

"Chico, tú no eres de América, eres del mundo", le dijo Federico García Lorca en una pensión porteña de los años 30 luego de escuchar a nuestro poeta de la guitarra Abel Fleury. Esto lo leí de casualidad en una biblioteca de Asunción, Paraguay, mientras buscaba información de Agustín Barrios. ¿Qué tiene de particular Barrios y Fleury?. Simplemente la guitarra. Al guitarrista de las pampa argentina le decían “El poeta de la guitarra” y al de tierra guaranies “El santo de la guitarra”. Entre ellos no se conocieron, pero sin duda – los amantes de este instrumento sí.

Hace unos días se me dio por visitar la morada de Don Fleury en Dolores y allá fui. Me costó encontrar el cementerio, un puesto de flores en la puerta, la tumba y de alguien que sepa del poeta de las seis cuerdas. Es más, en un momento el señor que barría con paciencia las hojas que el otoño y sus primeros días dejan caer me dijo: “Acá nadie pregunta por él..” Por instinto me guié y en un alto reconocí una guitarra en medio de placas. Le dejé los dos únicos acordes que sé: "la mayor "y "re menor", y unas flores de un árbol que creció justo al lado en forma de guitarra - un extraño quebracho que me recordaba al que está bajo la morada de Buenaventura Luna en San Juan- . Cuando me iba descubrí que al lado de Abel Fleury descansa Juan Vucetich , el antropólogo e inventor argentino que desarrolló y puso por primera vez en práctica la identificación de personas por sus huellas digitales. Paradojas de la vida: él que puso huellas a la inmensidad de La Pampa hoy descansa al lado de un policía que nació en Croacia y nacionalizado argentino encontró la manera de identificar la personas. Cuenta un diario viejo del cementerio, que la primera persona que fue condenada, a partir de la evidencia otorgada por sus propias huellas digitales, fue Francisca Rojas, una mujer de Necochea que mató a sus hijos ...pero eso es historia de muerte y venía escribiendo de vida. Una vez escuché en una nota de León Gieco en el que decía que cada vez que llegaba a los pueblos visitaba los cementerios , que ahí estaba la historia. Yo antes iba a las iglesias, desde hoy creo que le haré caso al rey de la selva. De vuelta del viaje vine leyendo "La canción verdadera", historia de canciones latinoamericanas por Víctor Heredia y casualmente empieza con una frase de Beethoven "no me olviden, tengo derecho a esperar que me recuerden por haber querido hacerlos felices" .



Libros y peliculas para recomendar:
-Del guitarrista paraguayo “Recuerdos de un sueño” de María Bernard Cuella Garay
-Del guitarrista argentino “El poeta de la guitarra” de Ignacio Ewert

https://www.youtube.com/watch?v=xQyKjQIfT78

jueves, 9 de marzo de 2017

la vida cae en la ventana

Para Sonia, la lluvia de madrugada solo es algo romántico que acelera el golpe del mar contra la roca.
Para Daniel, los hombros pesados a la hora de ir a trabajar mientras cuenta los pasos en el pasillo como quien cuenta las monedas para llegar a fin de mes.
Para Juan, los pies descalzos cuando duermen en la calle y su pasado en ellos hablandole a los gritos que no deje de levantarse sin haber mendigado al cielo sus sueño del día.
Para Emi las manos que sacan las brazadas mojadas cuando el hogar se le inunda con cualquier gota, pero sabe que eso es mejor que volver a Paraguay donde el padre de sus hijos la maltrata.
Para Guillermina, los techos de chapa de la casita en medio de la nada y los rezos que sus manos cruzan en el rosario para  que no se los lleve el viento.
Para Lidia, el agua que cae en su alma mientras pasan los años y sus dos hijos no aparecen desde que lo dijeron "No te preocupes, estos señores de verde solo nos llevan para interrogarnos". Lorenzo me dijo cuando aún eramos niños "Nunca subestimes la lluvia que golpea tu cara, es un mensaje de que estamos vivos"mientras hacia barquitos y la lluvia caía y se transformaba en un hilo de voz que se colaba por la acera. La lluvia sigue cayendo sobre la ventanta de la casa del pasado y la niña que deje en el tiempo. Ella observa en el horizonte como la muerte anda de insomnio, juega con las esquinas del silencio a las escondidas. "Hay que vivir para que no te pille en su juego" le dijo el padre con sombrero mientras la llama para el mate cocido con pan de hace algunas lluvias pasadas. El pulso de la niña iba al ritmo de la vida y su corazón, el de los padres al puso de los que amanecen masticando resentimiento. Mientras, afuera, la lluvia cae virgen sobre el campo de los recuerdos.





jueves, 23 de febrero de 2017

20 primaveras en los 90

Soy hija de la Vidala de sol, de ver los ojos del exilio de una poeta en la mirada de una guitarra, por eso me pongo feliz cuando en una joven de 23 años renace el abrazo de Guliano y Alicia Crest en la voz de Milena Salamanca. Soy hija de los poemas pisoteados y desperdiciados de Nacho Whisky, por eso pienso en sus poemas como manos de Cortazar y en esas canciones de la calle como “el quinto vino”. Soy hija, oído y testigo del café que Nacho, Alicia, Perecito. Petroccelli, Trullenque y Hamlet compartían. Hija de la tonada, del orgullo de ser chuncana, por eso me pone feliz el canto de José Luis Aguirre. Soy la que los amigos y artistas le compraban libros que no podía pagar a los 15 años,por eso celebro cuando Ramiro González  cuenta que le lee a los niños porque “está donde debe estar”. Soy hija de la ruta, de hacer dedo para ir todos los fines de semana a Cerro Colorado y disfruto cuando, 20 años después, un chango de Pergamino como Fer Morales hace una película de el Indio Pachi, el amigo de Don Ata. Soy del tiempo donde ir a la peñas todos los fines de semana era tan habitual como llevar una carpeta a la secundaria con la foto de Mercedes Sosa y Violeta Parra o tan cotidiano como cantar las canciones de Piero, León y Victor. Soy de una época donde tener 20 años bajo un gobierno neoliberal era disfrutar con más alegría los cassette pirateados de Ali Primera, Pablo y Quilapayun, por eso lloro cuando escucho por un innumerable vez “kolla en la ciudad” por Bruno Arias. Soy de la época donde acompañaba al Negro Lagos a notas, por eso amo a los instrumentistas que tienen la cabeza de un genio en años tan jóvenes y comprometidos como el Negro Aguirre. Soy del tiempo donde si hablabas mucho de la mujeres te señalaban como feminista, por eso arme un Encuentro de Mujeres, para que muchas hablen por las que callan. Soy de las que se juntaba con amigas como Silvana Olate a charlar  de Marcelo Berbel, Rodolfo Dalera, los poemas nuevos de Roberto Cantos o del Coyuyo Carrizo. Soy de esa época donde los cuadros se tiraban a la basura porque la moda era tirar baldes a un lienzo, por eso ame a Campodonico, Terribili, Alonso y otros en vida, y aunque algunos ya no están nunca diré que se han ido. Soy de una época donde aburrirse era parte de la creación, era la musa que inspiraba el mañana. Donde pasar largas horas mirando un árbol era parte del poema o la alegría tanto como oír un chamamé bien llorón como el sauce o maceta hasta que ardan de los pies. Fui hija del cuarteto, de las chacareras de Los Carabajal, los recitales de Guarany  y los pogo con Soda o las que sabiamos todos como las de Charly. Soy hija de la no televisión, por eso me gusta ahora tanto el cine. De ver pasar al ángel de la bicicleta y ofrecerle ayuda. Soy joven de los 90, por eso nada de los pasa hoy me asusta, ni me afecta; porque sé lo que es arremangarse de un exilio interior, salir todas la mañanas al campo de la vida y darle batalla, con todo, con lo que hay y con lo que no tengo.

miércoles, 22 de febrero de 2017

añorar lo que jamás sucedió

A este sr de la foto lo conocí cuando tenia 26 años.
Cuentan que hizo el primer viaje que  realizó el Che Guevara en una motocicleta que bautizó "Silvita"  y en cada lugar que paró el Che le mando cartas a su amada.
Que le encantaba lo dulce y un día, apuesta en medio, se comió media lata de dulce de batata.
Dicen que tenía un sentido del humor increíble y que solo lo ponía de mal humor la falta de memoria y la mentira, por más insignificante que sea.
Que era el más solidario de todo Bariloche. Que visitaba a sus amigos empresarios, les sacaba cosas y los llevaba a las villas de Llao Llao, esas que jamás visitan los turistas.
Cuentan que se cruzó una vez con Ivo Pelay y le dijo una frase que luego utilizó para su tema "El linyera".
Llegó a la Argentina desde Damasco,  luego de la primera Guerra Mundial y huyendo del hambre y la miseria.
Vino con sus padres y tres hermanos. Le pidieron que se case a los 17 años con una prima; para poder vivir todos juntos en una casa. 
Cuentan que su primo hizo la única casa rodante del país, esa que amanecía según el sol y que hace años se remató
Aseguran que como diseñador de ropa era muy creativo y le hizo trajes a algunas personalidades de Buenos Aires como Calabró.
Concursó en "Odol pregunta" y ganó porque se sabía de memoria el Martin Fierro. Tomó un café en Alsina y Entre Ríos con Cacho Fontana . 
Tuvo dos hijas con el primer matrimonio.
Su última mujer dice que escuchaba a Yupanqui, Estela Raval y Leonardo Favio.
Cuentan que llegó un 22 del mes de septiembre, dicen que le puso fecha de vencimiento a su vida también un 22, pero de febrero.
Dicen que leía con una velocidad admirable, se devoraba libros.
Dejó una herencia que nunca nadie cobró. Todo detallado en un cuaderno para que nadie se olvide de nada. En el último renglón de la carta dice "No se olviden de pagarle a Juan, el almacenero, que le fié el otro día cuando vine muy tarde y de llevar mis cenizas a un lugar con flores".
En Octubre del 97 me encontré con una ahijada y con esta foto y no sé porque razón me vi parecida.Fue mi papá por 10 meses. Como dice Sabina "No hay nostalgia peor que añorar lo que jamas sucedió" Lindo hubiese sido tenerlo Abdón Abud Majul




jueves, 16 de febrero de 2017

".. Niña Yolanda ¿dónde andará?

".. Niña Yolanda ¿dónde andará? 
Una mujer eternizada en una  zamba del Cuchi  y Manuel: Yolanda Pérez de Carenzo. 
Una jujeña que era  un  imán para cuanta personalidad de las artes y la política pasara por su casa de la tacita de plata. La anfitriona que escribía poemas y tocaba el piano pero prefería oír de la fuente relatos de folklore y la música clásica. En su casa estuvo el mismo Yupanqui, huyendo del peronismo que lo perseguía en los años 50, el salteño Eduardo Falú y Ariel Ramírez que dijo “donde los veranos eran una fiesta". Amasaba pan mientras en el patio de su casa el Mono Villegas, Pedro Vargas y Narciso Yepes besaban las estrellas con algunos sonidos y Pablo Neruda y Gabriela Mistral añoraban la patria vecina. Indiferente a la coquetería, al que dirán, hasta el punto de la provocación: fumaba cigarrillos, bebía alcohol y cantaba tango en público a pesar de la mirada arrogante de sus  vecinas. Nació un 16 de febrero de 1902 y a los 66, mientras visitaba a un amigo en Córdoba y escuchaba en una peña una zamba se durmió para siempre en una mesa “atrás se quedó alumbrando su claridad” 
Zamba de Lozano Illapu- Heredia 
https://www.youtube.com/watch?v=y6UUySlpXkc
En la foto Ramirez a su lado y en el medio, de sombero, el Cuchi. 



sábado, 11 de febrero de 2017

He construido un jardín

Precedidas por la grandeza subversiva de una Amelia Biagioni o de una Susana Thénon de los años 50 y 60, o en la dimensión romántica de las largas líneas versiculares de Olga Orozco, o en la construcción de un yo colérico en el caso de Alejandra Pizarnik, las poetas de la generación de Diana Bellessi salen a escena en los 80 después del agujero negro de la dictadura con una furia pocas veces visto. Ningún tema parece serles vedado, desde la sexualidad personal a la conciencia de su lugar subalterno en el espacio social; y las acompaña la precisión, la atención, el desparpajo. Son dueñas de la tradición y de la ruptura; hacen uso del lirismo más radical tanto como de la parodia más escandalosa.


He construido un jardín como quien hace
los gestos correctos en el lugar errado.
Errado, no de error, sino de lugar otro,
como hablar con el reflejo del espejo
y no con quien se mira en él.
He construido un jardín para dialogar
allí, codo a codo en la belleza, con la siempre
muda pero activa muerte trabajando el corazón.
Deja el equipaje repetía, ahora que tu cuerpo
atisba las dos orillas, no hay nada, más
que los gestos precisos
dejarse ir para cuidarlo
y ser, el jardín.
Atesora lo que pierdes, decía, esta muerte
hablando en perfecto y distanciado castellano.
Lo que pierdes, mientras tienes, es la sola compañía
que te allega, a la orilla lejana de la muerte.

Ahora la lengua puede desatarse para hablar.
Ella que nunca pudo el escalpelo del horror
provista de herramientas para hacer, maravilloso
de ominoso. Sólo digerible al ojo el terror
si la belleza lo sostiene. Mira el agujero
ciego: los gestos precisos y amorosos sin reflejo
en el espejo frente al cual, la operatoria carece
de sentido.

Tener un jardín, es dejarse tener por él y su
eterno movimiento de partida. Flores, semillas y
plantas mueren para siempre o se renuevan. Hay
poda y hay momentos, en el ocaso dulce de una
tarde de verano, para verlo excediéndose de sí,
mientras la sombra de su caída anuncia
en el macizo fulgor de marzo, o en el dormir
sin sueño del sujeto cuando muere, mientras
la especie que lo contiene no cesa de forjarse.
El jardín exige, a su jardinera verlo morir.
Demanda su mano que recorte y modifique
la tierra desnuda, dada vuelta en los canteros
bajo la noche helada. El jardín mata
y pide ser muerto para ser jardín. Pero hacer
gestos correctos en el lugar errado,
disuelve la ecuación, descubre páramo.
Amor reclamado en diferencia como
cielo azul oscuro contra la pena. Gota
regia de la tormenta en cuyo abrazo llegas
a la orilla más lejana. I wish you
were here amor, pero sos, jardinera y no
jardín. Desenterraste mi corazón de tu cantero.




soles abandonados

La realidad siempre es más fuerte que las palabras que la expresan. El recuerdo, que no es lo mismo que la nostalgia, te empuja a pasar nue...